Rehabilitación de la Nau Gaudí
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El encargo propone una reflexión sobre la construcción de unas viviendas, la restauración de la chimenea, la nave y el ediclo de Gaudí. En la nave de blanqueo, remodelada y restaurada, se le quiere dar unos usos polivalentes, lo que comporta que el edificio restaurado debe tener unas buenas prestaciones tanto desde el punto de vista ambiental, como desde el normativo y de equipamientos.

La propuesta pasa por construir un gran subterráneo en las cuatro primeras cirugías de la nave, donde se ubican la maquinaria del aire condicionado, los nuevos servicios sanitarios, la maquinaria del nuevo ascensor, una escalera y un almacén. Se rehacen los arcos amputados por el lado de la calle Cooperativa y por tanto se invade la actual calzada para recuperar la implantación original de la nave. Se construye un muro paralelo a la calle para recuperar el espacio amputado de la nave y el pequeño ediclo.

Por causa de la imposibilidad de recuperar la fachada oeste original, la propuesta plantea una nueva fachada que no tiene nada que ver con la anterior. Es una fachada de cristal translúcido y ópalo, con cámara de aire y un tratamiento especial que nos permitirá aumentar la iluminación natural de la nave original, adecuándola a los nuevos usos.

Las fachadas sur y este se construyen según las fachadas de la nave que se conocen a partir de una foto hecha por Joan Bergós (imagen 17). Para aislarla térmica y acústicamente, sin modificar su aspecto original, se decidió hacer un doblamiento del techo y de la pared de la fachada este. En el techo se coloca un entramado de madera con teja plana vista por debajo, a sobre de la cuál se ubica un aislamiento proyectado con otra teja plana encima. La visión del interior y del exterior del techo es la original pero está constructivamente doblada.

Si se calcula la estructura de los arcos parabólicos de la nave, se identifica que el arco que resiste las cargas de la nave construida de una forma muy precaria. La solución a este aumento de las cargas consistió en reforzar, mediante placas de acero inoxidable, la conexión de los tres tramos de madera que componen el arco. Para no modificar la imagen del arco, hemos optado por encastar las placas a cada lado del tramo de madera central.

Se ha pensado en el cristal como elemento diferenciador entre los elementos de la nave original y los nuevos elementos. Estos materiales contemporáneos (cristal translúcido y ópalo transparente) se diferencian de los materiales de finales del siglo XIX y a la vez reflejan y multiplican las partes de obra proyectadas por Gaudí.

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