Reforma del Ayuntamiento de Barcelona
Imágenes: 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17
El conjunto del Ayuntamiento de Barcelona está compuesto por tres edificios. En primer lugar, el edificio antiguo, con seis siglos de antigüedad, un verdadero tratado de historia de la ciudad que muestra diferentes estilos, desde el gótico hasta el modernismo. El segundo, el edificio “nuevo”, construido a raíz de la exposición internacional de 1929. I finalmente, el edificio conocido como “novíssimo”, proyectado en 1958, una polémica construcción en vertical en pleno centro histórico de la ciudad. La descentralización administrativa del ayuntamiento posibilitó el planteamiento de una remodelación general. Los objetivos urbanísticos empiezan por recuperar la dimensión histórica de la plaza Sant Miquel. Se busca la dignificación de este espacio maltratado mediante las siguientes actuaciones: el traslado del aparcamiento de coches de la plaza, la puesta en valor de las ruinas romanas del subsuelo y la amputación de los tres pisos superiores del edificio “novíssimo”. Se pretende establecer una autonomía urbana entre los tres edificios y una línea de cielo más adecuado a la trama de Ciutat Vella.

Los objetivos funcionales del conjunto pasan por potenciar la permeabilidad de los edificios para el uso urbano. Se proporciona un acceso a los tres edificios desde un único vestíbulo. Se propone una mejora de la conexión entre los tres edificios, haciendo desaparecer el carácter laberíntico y las barrera arquitectónicas. Finalmente se buscó una ubicación para la nueva sala de plenos: más confortable, bien equipada y con más capacidad. Las propuestas arquitectónicas planteadas en la remodelación parten de un esponjamiento general de los edificios, a partir de la eliminación de añadidos y rincones producidos por la acumulación indiscriminada de usos. En el edificio histórico se quiere remarcar la singularidad del Saló de Cent, haciendo más comprensible todo el conjunto.

Ver ficha técnica